La brújula

La brújula

lunes, 25 de noviembre de 2013

UN MUNDO DE RELACIONES


En 5º de Primaria se realizó una sesión de trabajo para:

- Favorecer el proceso de conocimiento del alumnado aportando datos en cuanto a las relaciones entre compañeros y la actitud personal.

- Establecer un mapa de relaciones al inicio del tercer ciclo de Primaria.

- Reflexionar sobre qué nos ayuda a convivir y qué hace que todo funcione mejor en el aula.

La perspectiva más acertada, desde un punto de vista educativo, estriba en observar que todos, de forma intercambiada y mezclada, somos líderes en múltiples facetas de la convivencia: escolar, deporte, familia, profesión, ciudadanía, ocio... Tiene que darse el caso (porque los docentes lo provoquemos) de que todos los alumnos/as, a lo largo del curso escolar, tengan que ejercer cierto liderazgo de algún modo, en alguna situación, durante un tiempo, en determinados momentos...


Por otro lado, formar el carácter es intrínseco en las aulas, y es una parte ineludible del arte del maestro.  La educación del carácter consiste en el desarrollo de hábitos de la mente, del corazón y de la actuación que capacitan a la persona para desarrollarse plenamente, es decir, usar su tiempo, talento y energía bien, llegar a ser lo mejor que se pueda. Cuando se tiene un “buen carácter”, lo que se espera es que se tenga una decisión intelectual clara para hacer algo, se quiera hacerlo y luego se haga, porque se está motivado para acometer las cosas buenas y rechazar las malas, incluso cuando se está sometido a la presión de un ambiente adverso.

         Para trabajar en educación es importante desarrollar una educación del cuidado, acogiendo al alumnado, incluyendo a todos/as, ofreciéndoles nuestra ayuda educativa y reconociendo sus diferentes respuestas hacia aquello que les ofrecemos.


El líder positivo, se caracteriza por la habilidad desarrollada al utilizar su personalidad, sus buenas aptitudes y comportamiento, a favor de ayudar a los demás y en BUSCA DEL BIEN COMÚN. Podemos reforzar un liderazgo positivo en nuestros alumnos, a través del ejemplo, con nuestras acciones en el día a día en el aula, mirando y nombrando a todos nuestros alumnos para reconocer sus posibilidades y haciendo las amonestaciones y advertencias del modo más privado posible.